Volatilidad de locos

Con dos sesiones nada más de caída el índice VIX ha vuelto a subir. A pesar de la caída de la volatilidad a partir de noviembre ésta sigue en niveles demenciales. En las bruscas caídas de 1998 y los bruscos movimientos de 2001 y 2002 el VIX se situó en un nivel máximo de 45, cosa que ahora nos parece un nivel tranquilo después de haberse registrado volatilidades nunca vistas. Las lecturas en la implícita del Ibex 35 son similares, es decir, pasamos por una fase de fuertes movimientos intradía y expectativas inciertas que hacen muy caro tomar cobertura con opciones y que son un indicativo de que el temor sigue estando vivo en las bolsas. Las opiniones que se escuchan nunca han sido tan dispares, tanto en relación a la posible caída como a la recuperación y el los registros que alcanza el VIX así lo indican.

Hay unas altas tasas de liquidez en mercado y todo parece indicar que tal y como está el ambiente en la industria de los hedges y los fondos, difícilmente se va a tolerar a sus gestores que si se produce una superación de resistencias se queden fuera. ¿Quiere decir esto que el mercado va a iniciar un cambio de tendencia?. Pues no. Miren los gráficos de valores de mediana y baja capitalización. Para que esos valores formen suelo y recuperen, para que se produzca un cambio de tendencia general del mercado se necesita mucho más tiempo. Las economías están en proceso de reestructuración, incluso las propias reglas del juego del sistema pueden cambiar. Mientras tanto la deuda crece a niveles de vértigo y los agujeros surgen como las flores en primavera. Hace falta tiempo para que las cosas se aclaren, pero la industria financiera no lo tiene y esto implica que puede ser, es una teoría, que si se comienzan a atacar resistencias se produzca un movimiento al alza persistente que, posiblemente, de paso a nuevas caída pero que sea lo suficientemente intenso y prolongado para poder aprovecharlo.

En la sesión de ayer en Nueva York todo apuntaba a que podrían volver a reproducirse las sesiones de un 3 o 4% abajo, pero no pasó nada. Posiblemente que el tiempo corra sin que se produzcan sesiones bruscas y si se va moderando la volatilidad es una buena señal. El próximo reto no es tanto coger la subida, como detectar el siguiente techo. De momento parece que los soportes en algunos valores pueden aguantar y aunque no sea momento de comprar acciones indiscriminadamente conviene ir mirando el mercado: eléctricas o algunos valores industriales (miren Schneider Electric en el gráfico), como esa comienza a haber.

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