El mercado vuelve a dar una cura de humildad

El fortísimo rebote de las últimas cinco sesiones ha cogido desprevenido a la mayoría. Había un consenso importante de que esto se podía caer fuerte. Curiosamente después de la pérdida de soportes no se produjo un repunte de la volatilidad. Hay quien se ha dado cuenta de que la figura de cabeza y hombros fue ampliamente difundida y, de hecho, aquí en España había un marcado consenso bajista. Conviene apreciar que ese sentimiento era amplio, no solamente por criterios técnicos sino también por fundamentales. El mercado, como casi siempre, hizo lo que nadie esperaba. Es posible que buena parte de la subida se deba a un cierre de cortos. Se trata de una subida rápida, con pocas oportunidades para el inversor tranquilo. El mercado parece que sigue dominado por el inversor a muy corto plazo.

Si recapacitamos un poco sobre la situación podremos hacernos una composición de lugar. ¿Nos pondríamos largos en bancos ahora?. Bueno, puede ser que la situación sea algo mejor. El apoyo de los bancos centrales a la banca ha servido, seguro, para mejorar las cuentas de resultados. Curiosamente en los Estados Unidos los buenos resultados de la banca se deben a operaciones financieras. ¿Qué pasa con los problemas de solvencia?. Pues hay una difícil respuesta con las nuevas normas contables. Al final la cuestión es que la morosidad sigue fuerte, en España es una seria amenaza. Por otra parte el ánimo ha pasado de pensar que el Popular desaparecía del mapa, con rebaja de recomendación (como otros) a experimentar un rally de un euro casi y llevarlo cerca de zona de resistencia. Y al final, lo que importa ¿Con vistas a 3 años o más de inversión compraría acciones del sector bancario?. Respuesta: NO. Cuidado que hay quien sí lo haría, pero en mi modesta opinión el riesgo sigue estando ahí. Puede que una vez que se ha parcheado el problema de la banca la patata caliente esté en manos de los gobiernos y puede que ahora vengan los movimientos fuertes en los bonos y los metales preciosos. El oro parece que está despertando estos días. Es una teoría que me parece, de momento, improbable, pero puede ser.

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En relación a la percepción que pueda tenerse de la situación macroeconómica se aprecia una mejora. El desempleo norteamericano va a seguir siendo un quebradero de cabeza, pero se espera una mejora paulatina. Los datos de viviendas iniciadas y permisos de construcción vienen viciados de origen, debido a los incentivos que se están dando. Cuando los incentivos terminen a ver que pasa. De nuevo estamos en esas políticas que buscan seguir como antes, cosa que parece imposible.

Y, por fin, observemos las volatilidades. Estamos en un nivel bajo de volatilidad, de hecho el más bajo desde septiembre pasado. Algo que debe considerarse una señal de alarma. Los mercados han subido rápidamente y la volatilidad se ha caído. Cuando esto pasa en un mercado bajista conviene estar muy atentos. Los inversores han bajado la guardia y tienen confianza en que el movimiento al alza continuará y, de hecho, se ‘huele’ a que hay un optimismo importante. Los gráficos están preciosos, el peligro de que la figura de cabeza y hombros famosa ya no está y todo parece de color de rosa. Pero es que conviene no olvidar que el Santander está a precios de los buenos y maravillosos tiempos, que a los clientes de Telefónica les van a meter un señor rejón para pagar la publicidad que no va a ser emitida en TVE y que el país está manga por hombro.

Si se produce un retroceso a corto plazo tendríamos un doble fallo y eso implica comportamiento lateral de fondo, escenario que conviene no descartar. No estamos en una fase de crecimiento potencial sostenido, de posibles operaciones corporativas financiadas (no hay un duro), de optimismo moderado en el futuro, no es ese el escenario. El crédito sigue seco y puede que los astros hayan tenido una confluencia estos días pero lo que personalmente tengo claro es que si el mercado baja la guardia yo tengo que subirla. Ojo al VIX.

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