Publicado por ICorral - 06/11/09 a las 09:11:13 am
Hay personas que se inclinan por el final de la crisis. El resurgimiento de General Motors, los datos de crecimiento, la subida de la bolsa, etc. Parece que permiten apostar por tal posibilidad. Si bien el panorama de países como Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y España es muy diferente podemos considerar un conjunto de factores para tener una visión razonable.
Factor 1
Bolsa y economía no es lo mismo
A pesar de que sea algo conocido conviene recordarlo. A la economía general se la suele ver ir y venir, pero su relación con las bolsas no está tan clara. El mercado de valores es mucho más impredecible y caótico. Un desastre monetario puede generar subidas en la bolsa, como cuando se produjo el corralito argentino. Una brusca bajada de tipos puede tener un efecto negativo o positivo en los valores, depende del caso. Normalmente las bolsas adelantan pero también sobredescuentan.
Factor 2
Una foto de los mercados a largo plazo
Es difícil hacer una foto a largo plazo. En el corto plazo podemos tener una idea más o menos de la subidas y bajadas pero en el largo no. La inflación juega un papel clave en estas cuestiones.
Si observamos el gráfico deflactado se aprecian los efectos de las dos crisis importantes. En los 70 el varapalo de los mercados fue similar al de los años 30. Las caídas en términos reales se pueden ver aquí:
Lógicamente hay matices e interpretaciones, pero vayamos al factor tiempo. Si la crisis bursátil (como parece) se inicia a principios de 2000 vamos a cumplir los 10 años de corrección, comparado con las otras dos se trata de un tiempo que parece corto a la vista de los gráficos. A pesar de ser ya 10 años tenemos que tener presente que partimos de enormes desequilibrios:
- Un sistema bancario enorme, debe hacerse más pequeño
- Crack inmobiliario, insolvencia: esto tarda mucho tiempo en curarse por el endeudamiento de las familias
- Desequilibrios generados en el tejido productivo (elevados déficits comerciales)
En España y otros países (aunque en España más) hay problemas añadidos: la estructura económica está hecha unos zorros. Faltan sectores industriales, empresas exportadoras, innovación y marca. Curiosamente de esto no habla nadie pero ahí está el quid de la cuestión (al menos eso creo yo).
La conclusión a todo esto es que esos problemas no se solucionan en poco tiempo. Se requiere un proceso largo y a veces doloroso. La deuda norteamericana no desaparecerá de un plumazo, quedan bancos por quebrar, deuda privada por amortizar. En España una subida de tipos puede hacer que se disparen los servicios de la deuda, algo muy grave dado que puede generar una insostenible espiral de gasto. Pero al final la conclusión es que estas cosas no se solucionan rápidamente, son procesos larguísimos, como sucedió en los 70 o 30. La cuestión es, por tanto, ¿esto es más suave que los 70 o menos?. ¿Más suave que el 29 o menos?. Se trata de preguntas difíciles de calibrar. Quizás lo diferente de este caso ha sido lo drástico de las medidas. Los déficits se han disparado a niveles desconocidos. Al enfermo se le han dado dosis enormes de medicina y puede haber efectos secundarios.
Factor 3
Los problemas monetarios
Se ha hablado mucho sobre esta cuestión y no es para menos. Los déficits abultados dan paso a problemas monetarios, no es nuevo. Incluso se discute ya acaloradamente sobre si inflación o deflación. Si el déficit público se hace persistente se va a la hiperinflación, en caso contrario no. Al margen de consideraciones sobre el modelo cuantitativo del dinero lo que parece evidente es que con las monedas puede haber focos que generen inestabilidad en los mercados. Por otro lado China también podría meterse en un laberinto. El resultado es que por ahí pueden venir tensiones que afecten a los mercados. Si interpretamos la subida del oro como lo que es realmente: una bajada del dólar. Los EE.UU. están haciendo un ajuste rápido al viejo estilo.
Conclusión
Las correcciones de mercado alcista principal se vienen tomando 20 años (ver gráfico en dshort). Podríamos estar en el ecuador de los años duros. Esto no quita para que se produzcan rallys más o menos importantes. La cuestión es que estamos en un mercado que está difícil y que va a seguir estándolo. Si, como dicen, los bancos de inversión se han convertido en Hedge Funds que funcionan con dinero gratis prestado de la FED, un endurecimiento de la política monetaria puede secar las bolsas mucho más de lo que puede parecer inicialmente. De momento parece que sería el BCE el primero que comenzara a endurecer las condiciones, pero por algo se empieza. Como conclusión general creo que los mercados están para invertir poca cosa. Falta tiempo para que se puede entrar con confianza a largo plazo.
Publicado por ICorral - 29/06/09 a las 10:06:19 pm
Si observamos otros cambios de tendencia de mercados bajistas, en los últimos treinta años o más, nos encontraremos con figuras parecidas a las que actualmente pueden verse en los índices y en las acciones. Se pueden ver pocas diferencias. ¿Quiere esto decir que los mercados se han dado la vuelta?, la respuesta es difícil, siempre lo es. En los últimos peses se han visto cosas muy malas para las economías y parece que la vuelta a la situación de partida es imposible. A esto ya ha apuntado Soros, las cosas no volverán a ser como antes y tendrá que producirse un ajuste y una redefinición de las reglas pero, de momento, poca cosa.
Conviene enumerar algunos factores que siguen estando presentes en los mercados.
En primer lugar dan ganas de comprar. Las figuras de continuación están por todas partes. Santander y Telefónica empujan. BBVA parece estar en puertas de un movimiento importante. Todo esto sin contar el enorme número de valores que se han ido a las nubes en poco tiempo con una buena parte de los inversores en liquidez desde los días del pánico de octubre y febrero. Las circunstancias de los mercados internacionales son parecidas aunque parece que hay más optimismo en España, sorprendentemente.
En segundo término parece que las manos débiles (debido a lo anterior) se han animado. El volumen sigue siendo bajo, con un fuerte protagonismo de traders profesionales. Dicen, y puede ser, que hay mucho de trading automático. Ahora los pequeños entran pero no las manos fuertes.
Por último el entorno macroeconómico sigue siendo poco alentador (por decirlo en palabras suaves). La crisis actual no es algo pasajero y no es algo de 2007. Todo aquel que tenga un poco de memoria se acordará de 1999 y 2000, años de crecimiento fuerte. Después de la caída de las tecnológicas la máquina de inyectar dinero ha funcionado a pleno rendimiento y ahora hay que purgar los excesos. Se ha invertido con dinero prestado en negocios que no valen nada. La deuda pasó al banco y del banco a los gobiernos, en parte.
Conviene, por tanto, seguir manteniendo la calma. Puede que lo peor haya pasado y puede que los gráficos indiquen continuación de tendencia pero no parece que vayamos a estar en predisposición de que los beneficios comiencen a crecer con dos dígitos anuales.
Resulta llamativa esa complacencia con las decisiones tomadas por las autoridades que han logrado frenar el shock sistémico. Pues bien. Frente a una oleada de agujeros en el sector bancario se ha procedido por dos vías. En primer lugar a dar todo el dinero que hiciera falta para refinanciar los agujeros, esto se ha hecho de varias maneras pero es básicamente eso. En segundo lugar se han puesto las condiciones para que los márgenes de intermediación se disparen. A los bancos el dinero no les cuesta nada y lo cobran a algo, y esto implica que su margen se dispara. ¿Y esto por qué?. Para que el beneficio que genera su actividad ordinaria cubra parte del agujero. Pero muchos bancos siguen bien pillados, la prueba de que sucede tal situación es que la velocidad de circulación del dinero sigue siendo baja. En palabras sencillas, lo que se ve en la calle ocurre en todas partes, no hay crédito, el dinero no circula, esto no ha cambiado.
En los Estados Unidos es necesaria una reestructuración del sector financiero (además del saneamiento), a ello hay que añadir el sector industrial. Muchas empresas industriales ya estaban mal antes de todo esto y el déficit comercial allí es muy alto.
El riesgo de inflación ya es vox populi. Ha habido comentarios de Greenspan y de Jim Rogers, entre otros.
En España las cosas están peor.
La deuda está disparada y los intereses pueden subir con fuerza, lo que nos llevaría a la situación de los 90.
Los desequilibrios estructurales son enormes y no hay síntomas de cambio. Los sectores exportadores deberían crecer pero no ha habido manera en muchos años. Seguimos con uno de los déficit comerciales más altos del planeta.
En contraposición a otras épocas el endeudamiento de las familias es también enorme.
En relación a la inflación conviene tener en cuenta varias consideraciones. Es la manera más fácil que tienen los gobiernos de aligerar las cargas financieras de las familias, las suyas propias y de bajar los salarios reales. Puede que sea algo perfectamente premeditado aunque luego muy difícil de controlar. Por otro lado a las bolsas puede que no les siente tan mal un entorno inflacionista si este no se ‘pasa’. El problema es que cuando se empieza con la inflación no se sabe donde acaba.
Publicado por ICorral - 23/06/09 a las 12:06:57 am
Las bolsas están, de nuevo, asustando. Los indicios estaban ahí para quien quisiera verlos. La situación macroeconómica sigue siendo grave y la prueba del nueve es la caída brusca de los mercados de bonos, la incapacidad de los bancos centrales para controlar la situación y la falta de volumen. La avidez por la liquidez, lejos de haberse calmado, parece que sigue estando tan vigente como hace tres o cuatro meses. Las bolsas han reaccionado al alza, pero de una forma que obliga a sospechar que se trata de un rally dentro de un mercado bajista o, en el mejor de los escenarios, de una parte de un movimiento lateral más amplio. A todo esto hay que añadir la falta de volumen.
Puede, solo puede, que los grandes cambios de la administración Obama hayan sido el detonante de las ventas, o puede que sean las fechas. Si el volumen ha sido estrecho hasta el verano, ahora puede haber aún menos negociación.
Hablemos de la regulación
Veamos, el negocio más regulado va a tener un regulador que ‘protegerá a los consumidores’ de ‘abusos’. Otra vuelta de tuerca más en la ceremonia de confusión. Se van a aumentar los poderes de supervisión de la Reserva Federal que podrá, ahora, poner freno a los excesos de Wall Street. O está muy bien asesorado o esto va para largo, porque esto no suena nada bien y tiene algo de Déjà vu. Me explico.
Flashback
En la reciente historia norteamericana hay una serie de hitos. El New Deal, copiado por otros tantos, porque esto de la política económica va por modas, fue un fiasco. Fué la guerra lo que sacó a los Estados Unidos de aquel monumental atasco. Hubo unos años prósperos, los de Eisenhower, quizás por la construcción de la red de autopistas interestatales y más probablemente porque Norteamérica se puso a funcionar a pleno rendimiento con una Europa deudora y devastada. Luego vino Kennedy, Johnson y, posteriormente, Nixon. Nixon es un tipo interesante en todo este lío. Con la guerra de Vietnam y Oriente Medio de por medio, Nixon sabía que el New Deal no daba para más. MiltonFriedman fue asesor suyo. Sabía qué pasaba, o tenía una idea aproximada. Tenían que hacer unas reformas, había que desmontar todo aquel chiringo, pero eran decisiones que podían tener coste político así que lo dejó pasar. Las reformas vinieron posteriormente. La economía se fue liberalizando en la época de Reagan. Pero Reagan tenía otro problema, otra guerrita, tenía que forzar la máquina soviética hasta que reventara, al final los soviets no pudieron estar a la altura de la guerra de las galaxias. La Unión Soviética, ya tocada, quebró y el muro se calló. Luego vino algo curioso, sin grandes conflictos y después de haberse producido algunas reformas importantes en muchos países del mundo, es decir, con el New Deal ya desmontado, se vivió una época de relativa paz, sin conflictos importantes. La caída del déficit público y el efecto de las liberalizaciones generaron una época de fuerte crecimiento. Los tipos bajaron, las oportunidades de negocio ahí estaban, vino el móvil, vino Internet.
El triunfo de la Escuela de Chicago parecía indiscutible. Algunos cacareaban algo, que si el neoliberalismo era malo, que si las multinacionales son malas, que si tal y cual. Pero las recetas básicas se aplicaron con profusión, de hecho no había ninguna alternativa seria a ese modo de pensar. España, con otros problemas, aplicó con nula creatividad las mismas recetas por gobiernos de uno u otro color, pero especialmente el PSOE. El crecimiento siguió y siguió, con algunos pequeños tropiezos como los del 98. Había que seguir el libro. Economía real libre, mercados abiertos, cuanta menos intervención mejor. El control se hace sobre la masa monetaria. Y vino alguna crisis, y los tipos se bajaron, se inyectó liquidez y se salió. Y se produjo una primera burbuja, la puntocom, en la que se decía que un banco on-line valía más que otro convencional, que Cisco valía más que General Electric. Recordemos la compra de Patagon por parte de Santander o la inversión de BBVA en Terra, en todas partes hubo excesos. El dinero fluía, había gente dispuesta a meterse en cualquier fregado que oliera a Internet. Los informáticos que sabían un poco de jsp se forraban. La burbuja explotó y de nuevo tipos más bajos. Las puntocom no volvieron a los niveles de 1999, pero de nuevo hubo dinero. Después del fiasco de las bolsas el dinero tenía miedo a las acciones, ahora tocaba la inmobiliaria. Todos a una Fuenteovejuna. Pero ahora los bancos no han salido indemnes. El sistema entero ha quebrado, hay un enorme agujero. Yo no se qué pasa por la mente de los asesores del Gobierno Norteamericano. Si algo hacen bien allí es reunir equipos con lo mejor de lo mejor, que suelen funcionar bien, no siempre, pero muchas veces sí. Tampoco sería raro que en ese equipo existan nostálgicos del New Deal, que todo puede ser, Dios no lo quiera.
Es necesario otro sistema, otros mecanismos, otra cosa. La Escuela Austriaca tiene un punto de vista interesante, quizás no óptimo pero, desde luego, conviene tenerlo muy presente. Hay que desmontar el chiringo friedmanita.
Si aplicamos principios económicos sencillos y si buscamos relación con el comportamiento de las agentes y sus acciones llegaremos a conclusiones razonables. Lo que no conduce a nada es el sectarismo, el empecinamiento y poner la fé por delante. Las viejas recetas de Roosevelt no funcionaron y no funcionarán. Las recetas de Friedman han fallado estrepitosamente.
Hay riesgo de un tsunami monetario y esto es palpable. Desde el momento en que el gasto público se dispara y se descontrolan los mecanismos de control de un banco central, estamos en dificultades muy serias. Los problemas son, básicamente, debido a un crecimiento del papel sin respaldo, cosa que está sucediendo, algo bien conocido. Con los bienes raíces intocables y con serias dudas sobre la gestión pública (lo que quiere decir que bonos mejor lejos) es natural que las personas intenten preservar el capital ante todo. No es casualidad que las ventas de monedas de oro del tipo bullion se hayan disparado.
Reconducir la situación pasa por una serie de acciones concretas en el origen del problema. Los bancos tienen un agujero, hay que sanear eso. La gente no confía ni en su moneda, ni en la deuda pública, hay que bajar drásticamente el déficit público. Otro problema es que los instrumentos que se han ido desarrollando en los últimos años pasan por engañar a la población. Las estadísticas de inflación son falsas y la existencia de una moneda fiat permite a los gobiernos bajar los salarios reales y hacer tejemanejes en los mercados de divisas, lo que les evita afrontar problemas que pueden ser políticamente incorrectos.
Pero una cosa tengo clara. Como el crecimiento de la masa monetaria y de la deuda pública no se frene de inmediato va a ser, cada vez, más difícil salir de ésta. No es un problema de si un banquero es malo, bueno o mediopensionista. No se trata de que tal o cual presidente de banco central suba o baje tipos o admita un papel de periódico como garantía de un crédito, no es eso. Tampoco es una cuestión de que el crédito vuelva a fluir. El problema es que el modelo que propone la Escuela de Chicago no funciona. El problema es que puede parecer a primera vista que se trata de un estilo poco intervencionista cuando en realidad no lo es. Es necesaria otra cosa.
Si Obama y si equipo no aborda el problema como debe abordarse vamos mal para mucho tiempo. Puede que sepan qué pasa pero que les de miedo, como a Nixon, iniciar una serie de reformas liberalizadoras. En realidad los que observamos todo este embrollo estamos recibiendo señales de que se está tomando la dirección opuesta a la que es razonable. ¿Es Obama un nuevo Richard Nixon?. La respuesta a esta cuestión, como siempre, la sabremos demasiado tarde.
Nixon hablaba de como asar un bistec a Kruschev, se debió acelerar, le apuntó con el dedo y la imagen de un norteamericano firme y resuelto delante del antiguo comisario del frente de Stalingrado pasó a la historia. Algunos recordarán aquella foto, cuando era vicepresidente en el gobierno de Eisenhower, muchos no sabrán de que hablaban, pero lo importante de Tricky Dick fué otra cosa: lo que se dejó de hacer cuando fué nombrado presidente, años después, la devaluación del dólar y la crisis del petróleo.
De momento Obama ha sido implacable con una mosca. Algunas asociaciones por los derechos de los animales se han quejado.
Publicado por ICorral - 11/05/09 a las 03:05:46 am
Lo que está sucediendo en las bolsas no es nuevo. Unos creen que para arriba, otros que para abajo, lo que es nuevo es la intensidad y la vehemencia con que se describen las cosas. Los alcistas son muy alcistas, los bajistas son muy bajistas.
De un lado hay realidades indiscutibles. Los CDS caen, los beneficios han sido mejor de lo esperado, algunos datos macro han sorprendido favorablemente al mercado y… las acciones suben. Todo ello sin que el Apocalipsis inflacionista de la más mínima brizna de brotar.
Por otro lado: ¿trampas, mentiras? Puede que sí. Las ‘nuevas normas’ de valoración de activos, el ‘stress test’ y demás historias puede que sean un truco para tranquilizar. Los fundamentales macro siguen siendo escalofriantes, en Estados Unidos, en España mucho peor.
Una de las claves de la recuperación norteamericana es el empleo. La destrucción de empleo continuará en los EE.UU. durante todo este año, quizás más allá. Tampoco es de esperar que la producción industrial crezca hasta bien entrado el 2010. Otro factor negativo son los ingresos de los hogares, con una brusca caída en los últimos meses, difícilmente se va a revertir la tendencia a corto plazo.
Entonces tenemos el siguiente cuadro:
- Reestructuración, ajuste, liquidación o como se quiera llamar, en sectores intensivos en mano de obra con un multiplicador alto. En palabras de la calle: las fábricas de coches se van a hacer puñetas y cada empleo en una cadena de montaje de automóviles genera dos fuera de ella por lo menos. Destrucción de empleo que sigue.
- Dividendos e intereses abajo: menos ingresos para los ahorradores. Lo que lleva a que el consumo también se contrae.
- Las autoridades norteamericanas han hecho lo imposible porque no cayera ningún banco más. Al eliminar las reglas de valoración mark-to-market y bajar los tipos a cero o casi ha permitido un margen de intermediación positivo pero puede que esto no sea sostenible en el tiempo. Volveríamos de nuevo al riesgo de una nacionalización total. A esto hay que añadir que muchos hipotecados están con el agua al cuello y viendo bajar el valor de su propiedad por momentos.
- Por todo lo anterior la morosidad puede seguir aumentando, generando nuevos problemas en los balances bancarios.
El cóctel sigue siendo explosivo, se mire como se mire. Mientras tanto los síntomas de ‘euforia’ en las bolsas son visibles.
Opinión: puede que las medidas adoptadas favorezcan más un espejismo que una mejora real. El mercado parece descontar un cambio de tendencia en los datos macro para principios de 2010 o antes pero personalmente lo dudo. No estamos en una situación en la que el bombeo de liquidez vaya a generar nueva actividad, eso son cosas del pasado. Lo que generó la crisis (el aumento de la oferta monetaria) no va a arreglarla. Lo que sucede es un intento para mantener el actual stablisment sin que se produzcan auténticas reformas de calado. Se va en sentido opuesto al que se debería ir.
Y si hablamos de España dan ganas de llorar.
Los problemas en España se deben a una estructura económica desastrosa. La organización autonómica se ha revelado una importante traba para la unidad de mercado. Los funcionarios de las autonomías han tenido que hacer algo y se ha producido una auténtica explosión de regulaciones. Un instalador eléctrico tiene que pasar un examen por comunidad autónoma. Las trabas para las telecomunicaciones ¾ de lo mismo y seguro que es así en otros muchos campos. Es necesaria una reorganización y una recentralización de ciertos servicios junto con la congelación de la oferta de empleo público. Se está haciendo lo contrario.
El sistema educativo es un desastre, pero es susceptible de empeorar. En países ricos muchos chavales comienzan a ganarse su dinero desde los 14 o 15 años en pequeños trabajos. Debería existir una transición razonable y progresiva entre el estudio y el trabajo que permita la inserción laboral con un nivel adecuado de cualificación. En España todo eso es al revés. La orientación profesional no existe, los métodos educativos utilizados son aquellos que han asegurado el fracaso en otros países. La educación privada es mala y el número de universidades excesivo. Españá tiene el ratio de profesores universitarios por alumno más alto de Europa. La universidad es, en algunos casos, un chiringo para colocar amiguetes.
La exportación de productos industriales de alto valor añadido apenas existe. La política industrial ha brillado por su ausencia y en aquellos nichos en que podía haberse promovido por parte de la administación algo positivo se ha vendido. La razón no es una, es múltiple.
Las soluciones pasan por dos filosofías:
a) La más liberal: reduzca el Estado hasta el extremo y deje que el mercado actúe.
b) Otra más intervencionista: intente favorecer aquello que está mal: mejora de la educación, inversión en aquello que favorezca la inversión (energía), favorezca aquellos sectores en que hay un mal ratio de cobertura (material eléctrico, informática), simplifique el papeleo y centralice la normativa para hacerla más sencilla (una de las razones de que muchas empresas cierren o se vayan).
Ninguna de estas cosas se está haciendo. Pero es que hace falta un tipo valiente. Un tipo que con el dinero que se da a los sindicatos para formación pregunte que qué pasa. Un tipo que frene la explosión de normativas y regulaciones. Que reorganice el sector financiero (cajas), barriendo a enchufados y políticos retirados. Que comience a diseñar mecanismos de control a los ayuntamientos. Un tipo que abandone lo que ha sido la política económica en los últimos treinta años y que empiece a pensar en el país.
Por el contrario lo que vamos a tener es a las televisiones supercontentas y a las telecos pagando la factura a la SGAE, a TVE y cosas de ese estilo. Vamos a peor. Creo yo que hace unos años pase, pero es que ahora muchísima gente se está dando cuenta de todo este descontrol que nos lleva a la ruina. Y por este camino. ¿Va a mejorar el consumo? ¿Va a reducirse la morosidad en España? Pues no, o sea que esas subidas del sector bancario dan mucho respeto.
Publicado por ICorral - 23/04/09 a las 04:04:52 pm
Intentar ver qué pasa, tener perspectiva para evitar eso que dicen que ‘los árboles no dejan ver el bosque’ es siempre algo muy delicado, especialmente si hay política de por medio, pero un escalofrío me ha recorrido la espalda estos días, no en relación a la bolsa sino a la economía real española. Vayamos por partes.
Los hechos:
El ya exministro Solbes que lleva en política décadas dice que envidia de otro que es exministro. No debería dar puntada sin hilo y no la dio. Solbes se fue.
A continuación David Vegara (ya exsecretario de estado de economía) dimite ‘por razones personales’.Hay poca información sobre esta dimisión. Una persona ligada al PSC y que vino de la sanidad catalana. En general un político no se va ‘así como así’ del cargo pero este lo hizo. Dicen que mano derecha de Solbes, evidentemente ha habido especulaciones de las razones pero nada está claro.
Dimite José Viñals como subgobernador del Banco de España y se va al FMI. La prensa ha dicho que la dimisión está en relación a la intervención de Caja Castilla La Mancha.
Al poco de sucederse esta cascada de huidas el Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez hace unas declaraciones que hacen daño al Gobierno. Todo aquello de que las pensiones están en peligro. El Gobierno comienza a responder con intensidad.
Por último sale este artículo que puede ser o no cierto pero da escalofríos.
Luego hay otras cosas curiosas. Gaspar Zarrías se va con Chaves a Madrid y deja en la Junta de Andalucía a Griñán, noticia que en Andalucía ha sorprendido bastante. Algún amigo me dijo ‘las ratas abandonan en barco’
Las declaraciones de MAFO han seguido teniendo eco y aquí tenemos esta noticia. Sale también otra relativa al comisario Almunia que, según cuentan retiene un informe que deja en muy mal lugar al sistema de pensiones.
Los confidenciales y la prensa hierven de noticias que giran alrededor del tema de las pensiones, la crisis y de todo el movimiento entre bambalinas que, como siempre, es extremadamente difícil de descifrar.
Pero en conjunto hay un ‘ruido de fondo’ que está ahí y que gira en relación a las pensiones y a los problemas de las cajas de ahorro. Se ha podido leer algún comentario que relacionaba ambas cuestiones. La disciplina que debería existir con la moneda única implica un déficit público limitado y si se amplía la cobertura de desempleo y se han de complementar las pensiones con aportaciones a cargo de presupuestos y a deuda pública podría no haber dinero para cubrir el agujero de las cajas, esa es la hipótesis de que el gobernador del Banco de España haga esas declaraciones. Es una teoría.
Al final las cosas encajan si se tienen en cuenta aquellos factores que estaban ahí desde hace mucho y que seguirán estando presentes. La conclusión es que… es que hay un difícil arreglo a esto.
Veamos los grandes números:
El número de pensionistas ronda los ocho millones y medio.
Hay unos veinte millones de ocupados y ventitres de activos.
En grandes números por cada 15 personas trabajando en la economía libre (algo discutible porque no se tienen en cuenta aquellos que trabajan en empresas públicas como medios de comunicación, astilleros, etc., con lo que son menos) hay 3 funcionarios y 8 pensionistas. El tema de las cuestiones ha salido al primer plano de la actualidad en situaciones de crisis pero no sólo en estos momentos. Al final, señores, es algo sencillo, esto no se aguanta y petará. Alguien dijo que el modelo de aquellos pactos de la Moncloa de Fuentes Quintana se ha agotado. El ‘España es un país de servicios’ que dijo Felipe González, y tantas y tantas cosas que vienen a la memoria si se echa la vista a los últimos veinte o treinta años.
Aquel que piense en un culpable que no lea esto. No hay un culpable concreto, nadie al que se pueda acusar con el dedo, son muchos años de despropósitos, de complejos y de incompetentes y eso no se arregla así como así. Si los gobernantes quieren dar la impresión, poco menos, de que pagan las pensiones con su bolsillo y que dan empleos, allá ellos. El gran problema es que hay gente que se lo cree.
Si alguien tuviera dos dedos de frente intentaría poner los medios para que en el futuro exista una economía competitiva, flexible, dinámica. El debate no consiste sólo abaratar el despido, eso puede ser una parte y en buena medida otra cortina de humo. La inexistencia de una política a largo plazo, la ignorancia absoluta en cuestiones de industria e innovación, el clientelismo político llevado al extremo, el cortoplacismo y las políticas bananeras nos llevan esta situación. Todo esto no es nuevo, lo que alarma, al menos a mi, es la espantada de las últimas semanas. La mayoría piensa que las cosas están mal, pero es que pueden estar aún peor de lo que creen.
Publicado por ICorral - 02/04/09 a las 12:04:07 am
Si repasamos las noticias y los artículos que pueden leerse por la web seguimos en ese ambiente de noticias negativas, salvo algún dato publicado que ha dado alas al mercado últimamente.
El plan de activos tóxicos de Geithner ha sentado mal. Muchísimas voces cualificadas de todo el espectro pseudoideológico han echado bilis. Viñetas, chistes y espumarajos por la boca por todas partes. De la reunión del G-20 no se espera gran cosa, aunque puede que salga algo, cuando menos se espera salta la liebre. La amenaza de un fiasco en el Este de Europa parece que está más cerca, con Ucrania al borde del precipicio, pero seguida de cerca por otros países.
El panorama patrio no está para trotes, quien más y quien menos tiene en mente la porra de la próxima caja intervenida. Si frente al ciudadano de a pié la clase política está desprestigiada, esto es un paso adelante más. El marrón promete no hacer distinciones entre comunidades históricas, protohistóricas o paleontológicamente identificables, ni en colores políticos dentro de la estrecha banda de matices de gris de esta clase política que soportamos, que extiende sus tentáculos sobre cada céntimo que osamos ganarnos. El glorioso retiro de algunos políticos de primera y segunda fila, pero suficientemente conocidos, está en las cajas (¡oh!, que gran labor social cuando dejen seco al Fondo de Garantía y a Cristo que lo fundó), también hay politicos famosillos en fundaciones y empresas.
Sorprendente noticia de Tele 5, abierta a una fusión. Una fusión siempre es una derrota porque cuando dos se fusionan el resultado es más pequeño que la suma de las partes iniciales. Los medios de comunicación están K.O.: Prisa hecha polvo, Tele 5 igual, Antena 3, La Sexta empantanada, todo fatal. Esperan una manita del gobierno para que autorice el pay-per-view a través de TDT, lo único que puede salvarlas. Lo otro que dicen que no es otra cosa que quedarse con la publicidad de las televisiones públicas ayudará, pero el tema gordo está en el pay-per-view.
Los mercados mientras tanto rebotan. Buenos datos de vivienda y actividad manufacturera impulsan las bolsas pero lo que hay al fondo sigue siendo desolador. Quiebra de automovilísticas y traumática renovación (si la hay), fondos enfangados en ello, CDS disparados y cierto impulso en el sector bancario, cosa que, a pesar de lo que digan algunos, sigue oliendo a rebote y nada más. ¿Seguirá el rebote? Pues ni idea. Pero lanzarse a comprar en las circunstancias actuales sigue siendo una decisión difícil. Los mercados han estado más o menos equilibrados en los últimos días. Hay una figurita que puede verse en los gráficos horarios y los índices ahí están, cerca de resistencias pero impulsados, sobre todo por los bancos.
En los mercados de valores europeos y norteamericanos conviene echar un vistacillo a algunos que no tienen mal gráfico, aunque sin tirarse a la piscina.
ALSTOM: Parece estar formando un triángulo de suelo, quizás.
ACCOR: Cuatro toques a la zona de los 25 donde rebota.
Observación: Empresas industriales casi todas. BMW, Linde y SAP están en una situación parecida. ¿Por qué? No lo se. Pero la realidad es que en este tipo de empresa parece que hay empuje. Si nos vamos a España tenemos a Técnicas Reunidas, Acerinox, Amper, Indra quizás pero algo peor. En los Estados Unidos Intel e IBM no tienen mala pinta pero no son de las de arrancar viruta, chispazos y metal fundido como las anteriores.
Conviene seguir al margen pero en estos valores que han aguantado tan bien merece la pena ir fijándose. No tengo ni idea de si esto es un augurio, o sea, que se acabó la economía financiera, los castillos en el aire y volvemos a la industria, al sector primario y a actividades de este tipo. Está claro que el sector financiero tiene que redefinirse y eso pasa por hacerse mucho más pequeño, ya que se acabó el chollo de vender fondos y dar créditos. La banca está frita y tiene que pasar por su travesía en el desierto durante mucho tiempo. ¿Qué queda? Pues el producto físico, tangible. Esto es una cosa que se me ocurre, puede que sí, puede que no. Lo que está claro es que en España como no se vaya por ahí, malo.
Publicado por ICorral - 25/03/09 a las 12:03:16 am
Los mercados siempre son un galimatías. Unos creen que para arriba otros para abajo, evidente, en caso contrario las acciones subirían en vertical o se pegarían la gran toña. Esto es evidente y a veces se olvida. Aproximadamente la mitad pensará una cosa y la otra mitad la otra. La cuestión es que tenemos una caída fortísima y un rebote y es lógico que después de haber visto los 14.000 de Ibex 35 muchos piensen que ya está bien. La caída de los mercados ha sido perfectamente comparable a otras de las gordas. Solo son más fuertes la del crack del 29 y la de la bolsa de japonesa. Intentaré analizar la situación pero… esto es bolsa y, por lo tanto, el margen de error es enorme.
Razones técnicas
En primer lugar hay que darse cuenta que la última caída fue directamente a un objetivo que podía haberse determinado bastante bien y ahí se dio la vuelta. La tendencia bajista es ha sido muy fuerte y eso no cambia de la noche a la mañana. El segundo tramo bajista ha sido más lento que el de octubre pero similar en extensión.
Tenemos una caída y un rebote rápido. Hay contadísimas ocasiones en las que un índice se ha dado la vuelta sin más. Normalmente hay una figura de vuelta que será un doble mínimo o una figura más complicada pero de momento no hay figura.
La subida ha sido rápida, tanto como la caída, lo que no es típico de un tramo en tendencia alcista. Sería más lógico esperar que el tramo en curso sea una corrección del movimiento bajista y no el principio de algo. También se puede ver que hasta el momento actual se ha retrocedido el 50% del movimiento bajista previo.
Si observamos las bandas de Bollinger vemos que los índices están en resistencia. En el caso del EuroStoxx 50 no pero en el Dow, Ibex y S&P sí.
Los indicadores se han ido a buscar zonas de sobrecompra similares a las del rebote que acabó en enero.
En conclusión: estamos en resistencia, sale por todas partes y eso no quiere decir que se vaya a caer ya mismo, pero avisa de que estos niveles pueden costar. Si vamos mirando los valores se confirma la idea.
Ahí tenemos al Santander, con un rebote impresionante pero que lo lleva a zona de resistencia. Que supere la parte alta de la banda de Bollinger sin que se hayan producido dos tanteos abajo no es fiable. La sobrecompra también es similar a la de otros rebotes dentro de la tendencia bajista.
Y Telefónica está algo mejor que el resto, parece que comienza a haber algo más de confianza, pero sigue bajista y con una resistencia en 15,50 que no parece que vaya a saltársela a primeras de cambio.
Razones fundamentales
Olvídense, valorar ahora el mercado es imposible. Nadie sabe cuándo, ni cómo empezarán a mejorar las cosas. Las empresas van mal y el beneficio cae (no en el sector bancario, vale, pero las distorsiones ahí son tan bestiales, tampoco vale de nada echar números). El tipo de interés es ya un concepto etéreo y lo que queda es el PER y, como siempre, las valoraciones comparativas, cosa que no vale de mucho. Hasta que no tengamos un entorno estable y podamos fijar un tipo de interés razonable y un horizonte estable, mientras eso no ocurra hay muy poco que hacer. Ni descuento de cash flow ni nada.
Se puede hacer un análisis macro pero será otra locura. Hay analistas macro que dicen que viene el Amargeddon y hay otros más optimistas que dicen que ven una lucecita al final del túnel. De macro se ha hablado en este blog bastante y la conclusión en palabras llanas es que el futuro está complicado. En términos de PER parece que hay poco recorrido a la baja pero en la fórmula del ratio hay dos números, el beneficio y el precio. Si el beneficio sigue cayendo el PER subirá y la bolsa no estará tan barata como parecía.
Mi opinión personal es que cuando uno conoce un poco como funcionan las economías y de que va un poco el tema se da cuenta que muchas cosas están cogidas con alfileres y que en caso de colapso se monta una espiral que es muy difícil de frenar. O sea que lo que todos los economistas temen es lo que está pasando, básicamente: contracción de la demanda, problemas de insolvencia generalizada, boom de la deuda pública, caída de la confianza, desconfianza en la moneda y en las autoridades monetarias, falta de pericia en los síntomas y en las soluciones, y mejor no sigo.
Es como si todos hubieramos leído los mismos libros. Ahora me estudio el modelo keynesiano, que bonito. Luego el clásico o el neoclásico, ah vale, que si las curvas, las preferencias, que bien. Luego vienen los monetaristas y luego me repaso a los neokeynesianos y el modelo IS-ML que no hay quien lo entienda pero bueno. Y resulta que me he empollado al Galbraith, al Samuelson, Barro, Friedmann, Modigliani cada uno con su matiz y con sus aportaciones, sus más y sus menos. Pero se intuye donde está el peligro. El peligro es que de pronto la demanda se contraiga, que los gobiernos estén en un agujero negro de deudas y que la confianza se vaya al cuerno. Al final el proceso económico es sencillo, el componente más grande de la demanda es el consumo privado y si la gente se acojona y consume lo imprescindible porque tiene expectativas de que las cosas van a peor y si además los gobiernos están pillados y no pueden asumir un plan de reactivación porque ya están enfangados… mala cosa. Los bancos trabajan apalancados, un moroso es siempre un drama, si la morosidad se dispara el agujero se multiplica y si eso se produce en un ambiente de paro creciente se acelera el proceso. Morosidad, desconfianza, contracción del consumo, más paro. Luego están los fenómenos puramente monetarios, que también tienen lo suyo y de los que he comentado ya bastante. La crisis del 29 no es el ejemplo por antonomasia, es uno de ellos. En los 70 muchos las pasaron canutas, y antes del 29. Crisis por problemas monetarios las ha habido a montones, siempre es lo mismo, una moneda fiat y un gobierno con un agujero enorme. Es decir que el que haya leído un poco está mucho más acojonao que el ciudadano de a pié.
Pero por otro lado las economías llega un momento que no caen más y aguantan bastante bien siempre que las dejen y los políticos no metan más la pata. Vienen tiempos nuevos, posiblemente cambios tecnológicos, geoestratégicos y reorganización de los sectores produtivos. Habrá nuevos sectores de crecimiento, sin duda y cambios, sobre todo en el campo energético y en el automóvil. Pero para cuando llegue eso … no sabremos por donde habrán pasado antes los índices.
Publicado por ICorral - 23/03/09 a las 01:03:22 am
Los papeles, los blogs y las webs se han llenado de especulaciones sobre si es el rebote bueno o no. No da igual, cierto, pero el panorama es tan escalofriante que merece la pena reflexionar un poco. El hecho de que ya sea claro, evidente y palpable, que el amigo americano va a poner la prensa de fabricar billetes a toda máquina, que el dólar esté en riesgo de dejar de ser la divisa de referencia. El peligro de entrar en un proceso de hiperinflación no acaba en los Estados Unidos. En Europa se presiona para que el BCE adopte políticas cuantitativas (=inyectar liquidez a base de billetes de banco nuevos). La verdad es que cuesta repetirse, pero lo que más duro es ver como tanta gente sigue en la ignorancia. Siempre ,alguien con los instrumentos en la mano para controlar el dinero en circulación y el acceso al crédito, estará tentado de hacer una política monetaria laxa. Cuando esto sucede se invierte en negocios de dudoso éxito. Cuando la burbuja se pincha el agujero negro es de dimensiones aterradoras. El mismo que generó la burbuja quiere ahora arreglarlo con más dinero y, esta vez, papel moneda. Tiremos la divisa como sea, repartamos billetes desde un helicóptero. ¿No dice el modelo cuantitativo del dinero que para mantener el producto de la renta nacional y el nivel de precios ha de mantenerse la masa monetaria y la velocidad de dinero en circulación?. Pues nada, más M y todo se arreglará. El problema es que las cosas no son tan sencillas, la economía no se puede reducir a una sencilla fórmula, los bancos centrales no son omnipotentes, los gobiernos no hacen otra cosa que gastar lo que recaudan más lo que se endeudan. Globos sonda por todas partes. ¡Más regulación!. Masa monetaria controlada, bancos regulados, supervísión, coeficientes de caja, Basilea 2, etc… ¿más regulación?, ¿no será el problema que las cosas están mal hechas?
Cien millones de marcos de la República de Weimar, 1923
En este escenario existe el riesgo de que cuando queramos emplear nuestro dinero no valga nada. La jugada de comprar deuda a largo plazo, por parte de a FED, puede ser pan para hoy y hambre para mañana. Si el mercado percibe que el dólar va a caer a plomo se va a soltar papel en todos los tramos de la curva. Si el endeudamiento aumenta y la inflación comienza a amenazar está servida una subida brutal de los tipos de interés y, en tal caso, el acortamiento del plazo medio de la deuda y la muerte del dólar. Si el euro va detrás que Dios nos pille confesados.
Los inventos de estas características normalmente acaban mal, muy mal. Probablemente los magos piensen que una caída del dólar y un poco de inflación ayudará a limpiar los balances, reducir las cargas de los deudores y tranquilizar las cosas, pero hay un riesgo cierto de que todo el castillo de naipes se desmorone.
Las cosas pueden ser como se ha descrito … o no. Pero lo cierto es que tanto los mercados de bonos como las divisas pueden dar unos bandazos de miedo en el corto y medio plazo. La dirección del dólar parece clara, para abajo. El BCE, que no es otra cosa que el Bundesbank, va a ser más reacio en poner la prensa a funcionar. Quizás ese sea el juego. El dólar al derrumbe en una devaluación competitiva de facto.
Mientras tanto, de bolsa nada. Las bolsas siguen bajistas, con debilidad el viernes en zona de resistencia y muy posiblemente veremos nuevas caídas a corto y medio plazo. Difícilmente va a ser una subida buena si es un tramo rápido y volátil. Y eso de que se ve la luz al final del túnel… cuentos para niños.
El rebote del mercado ha dado lugar a una figura lateral en las últimas sesiones coincidentes con los últimos días de vencimiento de opciones y futuros. Si se trata de una figura de bandera podríamos ir a buscar el canal bajista. Los bancos han empujado con fuerzay podrían aún desarrollar un tramo. Todos estos experimentos de brujo con nuestro dinero le pueden venir muy bien a los bancos, solo a ellos. El resto de los valores parece que tienen un duro camino. Telefónica frente a una resistencia de libro, Repsol igual y el resto debilísimo. En caso de que se superen los 7850 hay alguna cosa, pero para valientes. Bankinter no tiene mala pinta, Red Eléctrica tampoco. Pero para todo eso hay que tener claro que el movimiento al alza puede ser de unas cuantas sesiones y, sobre todo, que las cosas no van a mejor, van a peor.
De España mejor no hablar porque dan ganas de llorar.
Publicado por ICorral - 15/03/09 a las 11:03:58 pm
En los últimos meses el inversor medio ha tenido que aprender numerosos términos nuevos: monoline, activo tóxico, CDS, etc. Términos que no estaban en el diccionario del inversor medio hace poco más de un año. La situación actual es mucho más compleja que otras muchas en que bastaba con hacerse una serie de preguntas sencillas tales como:
¿La bolsa está barata?
¿Se va a producir una política monetaria expansiva? = tipos a la baja
¿Las manos fuertes están tomando posición?
Ahora el entorno es mucho más complejo. La política monetaria es hiperexpansiva pero ha sido la expansión monetaria la causa de la catástrofe. El tipo de interés al que prestan los bancos centrales a los comerciales no tiene nada que ver con los tipos de las hipotecas o con el crédito a la empresa. Los gobiernos parece que intentan hacer algo, pero parece que ni saben qué ni como. Al final conviene bajar al suelo, como dicen por ahí ‘back to basis’. El fenómeno económico es complejo, cierto, pero al final se trata de principios sencillos que pueden animar a poner luz sobre lo que ocurre y, sobre todo, lo que ocurrirá.
Una economía equilibrada es aquella en que las demandas de los consumidores tienen una contrapartida de bienes y servicios a un precio acorde con el trabajo y capital necesario para producirlo. Ya se que eso de la teoría del valor ya no se lleva. Pero conviene recapacitar sobre el hecho de que no hay nada más antieconómico que el pan se venda a un céntimo el kilo, si esto es así, es que algo no funciona. Los controles de precios siempre llevan a una situación de caos: con escasez y mercado negro, típicas situaciones de posguerra. Es fácil de entender que si a un bien se le pone un precio absurdamente bajo la oferta se contrae, los Estados tienen que intervenir y … mal vamos. Los defensores del libre mercado lo son porque el precio es un vehículo transmisor de información entre los oferentes y los demandantes. El precio libre implica que el mercado está informado y unos detectarán la oportunidad de negocio e intentarán en libre competencia satisfacer a los demandantes hasta que las cosas alcancen un equilibrio.
Alguien dirá que esto es muy bonito pero que al final hay ‘poder de mercado’ cosa que es cierta, pero para eso deberían estar las autoridades y la ley, para evitar los abusos que genera el ‘poder de mercado’. Las personas son, en buena medida, impredecibles, pueden cambiar de gustos, hay modas, nacen sustitutivos, cambios tecnológicos, etc… La adaptación del sistema a la nueva realidad sería imposible sin el comercio libre. Algunos dirán que a qué viene esto, pues bien.
Lo que ha ocurrido tiene algo que ver con todo esto. El dinero ha estado absurdamente barato y ello ha llevado a distorsiones. No ha generado escasez de nada, pero al menos si ha generado especulación, mercado negro, fraude y racionamiento. En España buena parte de la financiación municipal ha sido fruto el boom inmobiliario y el racionamiento de suelo. Tanto el sector bancario como la construcción son negocios hiperregulados y los resultados los tenemos a la vista. El dinero ha financiado negocios ruinosos y la vuelta ha sido una contracción de la masa monetaria y de la velocidad de circulación del dinero afectando al crecimiento y a la inflación. Estamos en una fase contractiva tanto de la masa monetaria como del consumo y la inversión. Conviene echarle aun vistazo al video de Ron Paul, que en mi opinión da en el clavo.
Todos nos preguntamos como se arregla esto. Tenemos la solución de aprendiz de brujo que se está intentando y la solución más lógica. Ambas son dolorosas. Hay que recuperar el equilibrio razonable en la estructura económica y que no se vuelvan a generar distorsiones. El problema ahora es el tremendo agujero existente y … los aprendices de brujo. Los enormes recursos para tapar las vías de agua no salen de la nada y terminarán por generar nuevas distorsiones, posiblemente en la moneda. Con una parte de la banca nacionalizada de hecho el agujero ha pasado a estar en todos los bolsillos y si algunos se empeñan en mantener los viejos equilibrios será a costa de todos. La amenaza de una espiral inflacionista está a la vuelta de la esquina.
Porque quién más y quié menos se pone a la cola dando codazos en cuanto el gobierno saca la chequera. Plan de rescate para bancos, automovilísticas, y lo que venga, que paga el de atrás. ‘Too big to fail’ dicen.
Y si jugamos a las adivinanzas. Bueno aquí hay un interesante post que explica lo duro que sería la caída de General Motors y Ford. Entramos en el mundo de los cambios tecnológicos y seguramente la administración Obama tiene perfectamente claras unas cuantas cosas como son:
1. El cambio tecnológico en el sector automovilístico puede suavizar la crisis, como en otros momentos lo hizo fomentando el crecimiento.
2. La apuesta por el cambio de modelo energético para ser menos dependientes del petróleo también es importante.
¿Quiere esto decir que hay que invertir ahí?. Pues no necesariamente, porque puede que las automovilísticas antes de ser reflotadas sean convenientemente desgrasadas. A pesar de lo que pueda pensarse el automóvil moderno es una complejísima máquina. Si viene el eléctrico puede que no sea más barato por el coste de las baterías, pero todo lo demás será mucho más barato y con menos requerimientos de mano de obra y maquinaria.
Y después de todo este rollo qué. Pues que en España tenemos unos veinte años perdidos. La educación está mal, la administración pública está hipertrofiada, los ayuntamientos no pagan y la estructura económica no se asemeja en nada a la de un país desarrollado. Hay empresas excelentes, fantásticas como Acerinox, Amper, Indra, Inditex (estudiada en todas las escuelas de negocio del mundo como modelo organizativo), El Corte Inglés (que lo único que no tiene es internacionalización), Iberia o Telefónica, pero son pocas. Los cambios tendrían que ir por las siguientes vías:
1. Mejora del modelo educativo. Y me refiero a una mejora radical que permita la inclusión en el mercado de trabajo desde edad temprana.
2. Contracción de la administración (del orden de un 60%!)
3. Evitar distorsiones de mercado por intervención pública (hay mil casos)
4. Cambio de política energética
5. Mejora del ambiente para que el sector industrial de alto valor añadido pueda crecer (energía barata, ventajas fiscales, capital humano e investigación promovida por la administración)
Mientras eso no se haga el momento de la recuperación se retardará y desde luego no tiene pinta de estar en el buen camino.
¿Y mientras tanto que hacemos con el dinero?. Existe un riesgo cierto de que la inflación comience a ser un instrumento para bajar los salarios reales y aliviar las deudas de algunos a costa de destruir el ahorro. Conviene estar preparado para poder escapar a esto. Tradicionalmente hay tres vías para hacerlo:
1. El oro
2. La vivienda
3. La bolsa
La vivienda, a menos que no baje más de precio (40% más en términos reales), no es camino. Es un bien ilíquido y ahora está en el ojo del huracán, dentro de dos o tres años ¿Quién sabe?
La bolsa puede ser un modo, por lo que conviene estar preparados en caso de que se produzca un cambio de tendencia. Los bonos no son una forma de salvaguardar el capital en caso de inflación alta.
Lo que muchos descuentan es una jugada de este estilo. Se infla la deuda norteamericana, se ponen a imprimir billetes, la inflación se dispara, los bonos caen a plomo y la crisis se la endoso a chinos y japoneses. Unos cuantos ahorradores se quedan por el camino, bueno, pero el dólar se desploma y eso me salva. Por otro lado a ver si somos capaces de bajar el déficit público y la bandera de las barras y estrellas volverá a triunfar. Cuidado con esto, porque no sería la primera vez que se hace algo parecido. Los chinos ya están … acojonaos, pero claro es que ellos han comprado mucha deuda americana para que el yuan esté por los suelos. Dicen que temen un default, pero no habrá default, los norteamericanos tienen unas fantásticas imprentas que evitarán eso.
Publicado por ICorral - 28/02/09 a las 03:02:35 am
La semana que termina deja los indicadores en cotas más bajas y, como siempre, con algunas sorpresas. El tiempo da y quita razones, pero el inversor normalmente sabe el motivo de los movimientos cuando es demasiado tarde. También puede ser que los motivos se dan después de que las cotizaciones se han movido, algo de eso hay también. Hay algo llamativo que está sucediendo en los últimos meses: el petróleo sigue estancado e incapaz de superar los 50 dólares. Lo que sucede o no sucede ahí, la mayoría lo ignoramos, pero teniendo en cuenta todo lo que se ha dicho: proyectos de refino abandonados, prospecciones, petroleros en puerto alquilados para servir de depósito provisional, etc. además de los recortes de la OPEP, el barril no sube.
El precio tiene razón siempre y lo cierto es que a pesar de que las cotizaciones hayan caído a plomo en los últimos meses, a niveles de hace mucho tiempo, los proyectos de nucleares se multiplican y parece que el coche eléctrico o casi, está a la vuelta de la esquina. Esto no implica que de la noche a la mañana vaya a cambiar el parque de automóviles, pero sí que la dependencia va a ser menor. Algunas ciudades se están preparando ya para la venida del eléctrico. En España tenemos poco de esto pero en cuanto los alcaldes carroñeros vean una posibilidad de arrancarle el dinero ganado honradamente al trabajador, al que han sabido creale un complejo de culpabilidad por el hecho de querer ir en su coche, empezarán a hacer obras en masa.
El petróleo cuenta ya con varios competidores: los biocombustibles, la energía solar térmica, y ahora el eléctrico y lo que es previsible es que este mix genere un precio del crudo contenido. Hace poco más de un año los artículos sobre el peak-oil, y los pronósticos de Apocalipsis mundial se podían leer por todas partes. No es cuestión de dudar si se ha alcanzado el máximo de producción y las cosas irán a menos, puede ser que tal cosa haya sucedido o vaya a suceder en breve, lo que nos vincula a la aplastante realidad es un petróleo que en el mercado del NYMEX sigue sin levantar cabeza y que en dólares constantes hubiera sido una inversión ruinosa a menos que se hubiera tenido muchísima suerte en los rallys que se han producido.
A corto y medio plazo la clave puede estar en la zona de los 50 pero con Renault y Nissan dispuestos a poner en las tiendas coches eléctricos, el proyecto de Chevrolet (que aunque quiebre la GM seguro que los norteamericanos van a fabricar uno), los de Lexus y Toyota ya funcionando junto con más proyectos que pueden salir, puede que la dependencia vaya a menos en los próximos años. Renault parece que planea presentar su eléctrico con la ocasión de la olimpiada de Londes.
Todo esto no es más que una conjetura, vale, pero conviene ser prudentes antes de apostar los ahorros en un movimiento al alza brusco del crudo. Hace meses que se promocionaban ETF del petróleo y lo único que ha habido es una trampa alcista que ha podido cazar a unos cuantos. Los mercados son siempre difíciles, pero en estos tiempos, más.