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Demasiada gente positiva, hay que seguir cauto

Lo que está sucediendo en las bolsas no es nuevo. Unos creen que para arriba, otros que para abajo, lo que es nuevo es la intensidad y la vehemencia con que se describen las cosas. Los alcistas son muy alcistas, los bajistas son muy bajistas.

De un lado hay realidades indiscutibles. Los CDS caen, los beneficios han sido mejor de lo esperado, algunos datos macro han sorprendido favorablemente al mercado y… las acciones suben. Todo ello sin que el Apocalipsis inflacionista de la más mínima brizna de brotar.

Por otro lado: ¿trampas, mentiras? Puede que sí. Las ‘nuevas normas’ de valoración de activos, el ‘stress test’ y demás historias puede que sean un truco para tranquilizar. Los fundamentales macro siguen siendo escalofriantes, en Estados Unidos, en España mucho peor.

Una de las claves de la recuperación norteamericana es el empleo. La destrucción de empleo continuará en los EE.UU. durante todo este año, quizás más allá. Tampoco es de esperar que la producción industrial crezca hasta bien entrado el 2010. Otro factor negativo son los ingresos de los hogares, con una brusca caída en los últimos meses, difícilmente se va a revertir la tendencia a corto plazo.

paro

Entonces tenemos el siguiente cuadro:

– Reestructuración, ajuste, liquidación o como se quiera llamar, en sectores intensivos en mano de obra  con un multiplicador alto. En palabras de la calle: las fábricas de coches se van a hacer puñetas y cada empleo en una cadena de montaje de automóviles genera dos fuera de ella por lo menos. Destrucción de empleo que sigue.

– Dividendos e intereses abajo: menos ingresos para los ahorradores. Lo que lleva a que el consumo también se contrae.

– Las autoridades norteamericanas han hecho lo imposible porque no cayera ningún banco más. Al eliminar las reglas de valoración mark-to-market y bajar los tipos a cero o casi ha permitido un margen de intermediación positivo pero puede que esto no sea sostenible en el tiempo. Volveríamos de nuevo al riesgo de una nacionalización total. A esto hay que añadir que muchos hipotecados están con el agua al cuello y viendo bajar el valor de su propiedad por momentos.

– Por todo lo anterior la morosidad puede seguir aumentando, generando nuevos problemas en los balances bancarios.

El cóctel sigue siendo explosivo, se mire como se mire. Mientras tanto los síntomas de ‘euforia’ en las bolsas son visibles.

Opinión: puede que las medidas adoptadas favorezcan más un espejismo que una mejora real. El mercado parece descontar un cambio de tendencia en los datos macro para principios de 2010 o antes pero personalmente lo dudo. No estamos en una situación en la que el bombeo de liquidez vaya a generar nueva actividad, eso son cosas del pasado. Lo que generó la crisis (el aumento de la oferta monetaria) no va a arreglarla. Lo que sucede es un intento para mantener el actual stablisment sin que se produzcan auténticas reformas de calado. Se va en sentido opuesto al que se debería ir.

Y si hablamos de España dan ganas de llorar.

Los problemas en España se deben a una estructura económica desastrosa. La organización autonómica se ha revelado una importante traba para la unidad de mercado. Los funcionarios de las autonomías han tenido que hacer algo y se ha producido una auténtica explosión de regulaciones. Un instalador eléctrico tiene que pasar un examen por comunidad autónoma. Las trabas para las telecomunicaciones ¾ de lo mismo y seguro que es así en otros muchos campos. Es necesaria una reorganización y una recentralización de ciertos servicios junto con la congelación de la oferta de empleo público. Se está haciendo lo contrario.

El sistema educativo es un desastre, pero es susceptible de empeorar. En países ricos muchos chavales comienzan a ganarse su dinero desde los 14 o 15 años en pequeños trabajos. Debería existir una transición razonable y progresiva entre el estudio y el trabajo que permita la inserción laboral con un nivel adecuado de cualificación. En España todo eso es al revés. La orientación profesional no existe, los métodos educativos utilizados son aquellos que han asegurado el fracaso en otros países. La educación privada es mala y el número de universidades excesivo. Españá tiene el ratio de profesores universitarios por alumno más alto de Europa. La universidad es, en algunos casos, un chiringo para colocar amiguetes.

La exportación de productos industriales de alto valor añadido apenas existe. La política industrial ha brillado por su ausencia y en aquellos nichos en que podía haberse promovido por parte de la administación algo positivo se ha vendido. La razón no es una, es múltiple.

Las soluciones pasan por dos filosofías:

a) La más liberal: reduzca el Estado hasta el extremo y deje que el mercado actúe.

b) Otra más intervencionista: intente favorecer aquello que está mal: mejora de la educación, inversión en aquello que favorezca la inversión (energía), favorezca aquellos sectores en que hay un mal ratio de cobertura (material eléctrico, informática), simplifique el papeleo y centralice la normativa para hacerla más sencilla (una de las razones de que muchas empresas cierren o se vayan).

Ninguna de estas cosas se está haciendo. Pero es que hace falta un tipo valiente. Un tipo que con el dinero que se da a los sindicatos para formación pregunte que qué pasa. Un tipo que frene la explosión de normativas y regulaciones. Que reorganice el sector financiero (cajas), barriendo a enchufados y políticos retirados. Que comience a diseñar mecanismos de control a los ayuntamientos. Un tipo que abandone lo que ha sido la política económica en los últimos treinta años y que empiece a pensar en el país.

Por el contrario lo que vamos a tener es a las televisiones supercontentas y a las telecos pagando la factura a la SGAE, a TVE y cosas de ese estilo. Vamos a peor. Creo yo que hace unos años pase, pero es que ahora muchísima gente se está dando cuenta de todo este descontrol que nos lleva a la ruina. Y por este camino. ¿Va a mejorar el consumo? ¿Va a reducirse la morosidad en España? Pues no, o sea que esas subidas del sector bancario dan mucho respeto.

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